jueves, 30 de enero de 2014

Desde Huelva con amor: Calamares rellenos

Para empezar el blog con buen pié, he decidido hacerlo con el plato de casa que más me gusta (los huevos con papas fritas no valen, son comodín), los calamares rellenos como los hace Marijó (mi madre, que está a mi lado dictándome la receta), y que aprendió de mi abuela Pilar.

Ingredientes para cinco personas (siento deciros que la primera en la frente, ya empezamos con las aproximaciones):
  • 5 calamares de buen tamaño
  • jamón
  • ajo
  • perejil
  • pan rayado
  • harina
  • especias: laurel y azafrán
  • vinagre
  • aceite y sal (que esos van siempre)

Pasos a seguir:
  1. Limpiar los calamares. Importante darles la vuelta para quitar toda la arena que puedan tener en el fondo.
  2. Picar el jamón, el ajo, el perejil y las patas de los calamares y mezclarlo con un poquito de pan rayado para que no se pegue en los dedos el relleno (porque esto es el relleno, claro).
  3. Rellenar cada calamar y cerrarlo con un palillo de dientes (redondo, que los otros son más malos que ojú).
  4. Pasar por un poquito de harina (usease, enharinar los calamares). Pero poca, lo imprescindible para poder freírlos sin que salte mucho (si no sabes cuánto es lo imprescindible, no invites a nadie a comer la primera vez).
  5. Dorarlos en un dedo de aceite (en horizontal el dedo, ¡eh!).
  6. En ese mismo aceite, dorar la cebolla, que no tiene que ser mucha (lo dicho, no invites a nadie al primer intento).
  7. Y una vez dorada volver a meter los calamares. Añadir agua que no termine de cubrirlos, una hoja o dos de laurel, azafrán, un poco de sal (no mucha que el jamón sala un poco) y un chorrito de vinagre.
  8. Cerrar la olla y dejarlo que se haga con el fuego al mínimo. ¿Cuánto tiempo? Pues hasta que se haga, claramente.

Y con esto y un bizcocho...
Y para daros envidia, que sepáis que nos los vamos a comer en un ratillo.

Marijó y Pi.

2 comentarios:

  1. La tía Mari Lola me ha mandado este mail, pero creo que es para todos:

    ¡Ay!, lo que me he reído, fantástica la receta de la abuela Pilar. Intentaré hacerlos...
    El otro día guisé unas sepias en su tinta y las dejé, en lugar de diez minutos (como me dijo la pescadera) en la olla, veinte, ¡¡¡uf!!! que horror, parecían aguas malas de blanduchas. Me voy que tengo cita. muchos besos. No dejéis de enviarme recetas soletes míos. Mari Lola

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    1. Genial que te hayas reido pero corresponde mandando tu receta del arroz con leche. Besos

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